Un poco de pedagogía cafetera. Aprendemos enseñando.
Los granos de café nos podrán parecer todos iguales, pero
no. Hay dos grandes familias arábica y
robusta. La primera más suave y la segunda más amarga o más fuerte.
Dentro de la familia de las arábicas tengo una
experiencia. En mi búsqueda de los mejores cafés disponibles en Valdivia, recurrí en un
primer momento a lo que tenía más a mano y di con el Café Luz.
Café colombiano 100% arábica. Probé sus tres tipos de tostado y aunque preferí el más suave, no pude
identificar ni una nota en particular. Resultó ser bastante plano. Reaccionaba bien a la infusión, tenía un blooming notable,
lo que correspondía con ser de tostado reciente, pero nada más. Eso nos
lleva directamente a la calidad del grano y no dice nada del tostador que puede
haber tenido un procedimiento impecable. Más bien se trata de una decisión de
la empresa que tiene que ver con lo económico. Ha decidido trabajar con granos
más baratos. Así el precio también resultará más bajo para el cliente.
Distinto es el caso de Café de Pintor. Hemos decidido por
la calidad. Nuestros granos la tienen y por eso su precio es un tanto mayor. No
obstante es justo si se compara con las marcas más reconocidas del mercado.
Dado que los aventajamos en frescura, nuestro tostado es reciente y de origen
específico. Por el contrario las marcas más caras del super suelen ser blend,
es decir mezclas de granos.
